{"id":364,"date":"2021-04-19T11:22:12","date_gmt":"2021-04-19T16:22:12","guid":{"rendered":"http:\/\/derechoymusica.itam.mx\/?p=364"},"modified":"2021-04-19T11:22:12","modified_gmt":"2021-04-19T16:22:12","slug":"el-idioma-secreto-o-como-aprendi-a-dudar-de-las-palabras","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/derechoymusica.itam.mx\/?p=364","title":{"rendered":"El idioma secreto, o c\u00f3mo aprend\u00ed a dudar de las palabras"},"content":{"rendered":"\n<p>Ser\u00e9 honesto: cuando me dijeron que hab\u00eda que escribir un ensayo sobre el lenguaje normativo en la m\u00fasica, me dio un gran deseo por hablar del cl\u00e1sico inmemorial <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=vel13ZENYPA\">\u201cPayaso de Rodeo\u201d<\/a> con sus reglas no escritas de movimiento, expresi\u00f3n y desesperaci\u00f3n, y llamarlo un d\u00eda de trabajo duro. No lo ser\u00eda, pero me librar\u00eda de tener que revisar notas que no he visto en a\u00f1os. El siguiente no es un ensayo de este tipo, sino una exploraci\u00f3n breve de qu\u00e9 es el lenguaje normativo, si existe el lenguaje normativo en la m\u00fasica y qu\u00e9 conclusiones podemos extraer de las primeras dos preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lenguaje normativo formal, metalenguaje informal <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje normativo se entiende como el lenguaje de las reglas que rigen un sistema. Esto le permite al sistema existir al imponer los m\u00e1rgenes y marcos dentro de los que puede operar. Cuando hablamos del c\u00f3mo estas normas interact\u00faan entre s\u00ed, c\u00f3mo funcionan, o qu\u00e9 validez pueden tener, hablamos de un metalenguaje. Podemos entonces imaginar al lenguaje normativo como una jarra que podemos llenar de cualquier sustancia imaginable, mientras que el metalenguaje ser\u00eda la capacidad de saber que estamos hablando de una jarra y no una cantimplora, permiti\u00e9ndonos manipular esta jarra de manera apropiada. El abogado como gremio trabaja sobre el lenguaje normativo, pero s\u00f3lo puede interactuar con este por medio del metalenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en el metalenguaje que podemos hacer enunciados informales sobre el sistema normativo, particularmente referentes al quien puede y quien no puede ser parte de la discusi\u00f3n o uso de este lenguaje. Limitando al usuario del lenguaje normativo por medio del metalenguaje, se puede crear un circuito cerrado y herm\u00e9tico inmune a cualquier contaminaci\u00f3n posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Este enunciado es claro para la abogac\u00eda, donde nuestro trabajo consiste, en su versi\u00f3n m\u00e1s simple, en leer las reglas del sistema, observar si estas se han cumplido a cabalidad, y ejercerlas a nuestra conveniencia si no se han ejercido. Cualquier discusi\u00f3n entre abogados se vuelve una discusi\u00f3n sobre las reglas, su aplicabilidad y su lenguaje. As\u00ed, los abogados vemos el lenguaje normativo, pero operamos sobre este por medio de un metalenguaje profesional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lenguaje normativo y metalenguaje musical <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Uno esperar\u00eda que las artes nos libraran de esta situaci\u00f3n. Y esto puede parecer cierto si solo escuchamos la m\u00fasica. Pero es cuando tratamos de entrar al mundo de los m\u00fasicos que descubrimos que la maldici\u00f3n del lenguaje normativo ha entrado a este reino. Si bien es cierto que la m\u00fasica no tiene reglas escritas en un pedazo de papel por un legislador, hay convenciones recopiladas vueltas reglas escritas a lo largo de los siglos por los m\u00fasicos y sus cr\u00edticos. Estas reglas han sido discutidas de manera separada de una obra en particular y resultado en un estudio musical que ha desarrollado su propio idioma y que crea situaciones interesantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la m\u00fasica tiene un lenguaje normativo del que se desarrolla un metalenguaje. La diferencia que tiene con el derecho en este \u00e1mbito es que la m\u00fasica trata de no hablar ni de su normatividad, mientras que el derecho vive de hablar de esta. Esto hace que muchos piensen dos cosas completamente equivocadas. La primera, que entrar a la m\u00fasica es tan f\u00e1cil como tomar un instrumento. Y la segunda, que el poder hacer gran m\u00fasica es cuesti\u00f3n de talento. Estas dos son grandes mentiras. Ni todo el talento del mundo puede salvar a alguien que no tiene formaci\u00f3n en su \u00e1rea de actividad, ni toda la educaci\u00f3n del mundo pueden salvar a alguien que no tiene el m\u00e1s m\u00ednimo talento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Coltrane y la victoria del trabajo duro <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>John Coltrane es quiz\u00e1 uno de los grandes jazzistas de todos los tiempos. Nacido en Carolina del Norte en 1926, era solitario, ansioso, serio y adoraba estudiar. En 1943 su familia se muda a Filadelfia y John asiste por coincidencia a una presentaci\u00f3n del saxofonista de bebop Charlie Parker y al instante dijo haberse quedado paralizado de la emoci\u00f3n. El estilo de Parker hizo de Coltrane un hombre pose\u00eddo. En las noches tomaba clases de teor\u00eda musical en una escuela de m\u00fasica, practicaba d\u00eda y noche al grado de que sus boquillas se ensuciaban con su sangre, iba a la biblioteca p\u00fablica a escuchar m\u00fasica cl\u00e1sica para entender las escalas y melod\u00edas, hac\u00eda ejercicios de escalas de pianistas y los tocaba en su saxof\u00f3n. Pronto fue invitado por Dizzy Gillespie a su orquesta y empez\u00f3 a tocar el saxof\u00f3n tenor.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cinco a\u00f1os, Coltrane rebot\u00f3 de banda en banda, siendo capaz de adaptarse a los estilos y repertorios de cada una a la perfecci\u00f3n. Pod\u00eda imitar de gran manera a todos los jazzistas con los que trabajaba, pero no pod\u00eda tocar solo. Se sent\u00eda torpe y vacilaba, su ritmo era muy inusual, y, para evadir problemas con las bandas, tocaba lo que otros ya tocaban. Nadie dudaba de sus capacidades de aprender y formalizar, pero nadie ten\u00eda esperanzas en su talento o capacidad creativa. En 1955, Miles Davis decide invitar a Coltrane a su cuarteto y lo empuja a sacar su voz, a creer en s\u00ed mismo. Davis se arrepinti\u00f3 casi de inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>Coltrane empez\u00f3 a iniciar acordes en momentos extra\u00f1os, alternaba pasajes r\u00e1pidos con tonos largos, su tono era peculiar, parec\u00eda que era la voz de Coltrane la que sal\u00eda del saxof\u00f3n y su m\u00fasica ten\u00eda una sensaci\u00f3n de prisa y ansiedad. Pero llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los cr\u00edticos, quienes describ\u00edan su m\u00fasica como una fuerza que arrastra al oyente. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, Coltrane se separa de Davis para crear su propio cuarteto.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s, publica \u201cGiant Steps\u201d, donde muestra su estilo poco convencional, usa progresiones violentas y r\u00e1pidas de acordes, creando una manera de avanzar fren\u00e9tica en la m\u00fasica, convirti\u00e9ndose en un cl\u00e1sico instant\u00e1neo. A este estilo se le llama \u201ccambios <em>Coltrane<\/em>\u201d, y ahora constituyen un recurso important\u00edsimo para la improvisaci\u00f3n jazz\u00edstica. Pero Coltrane no lo disfrut\u00f3 y volvi\u00f3 a la mesa de composici\u00f3n, buscando algo m\u00e1s libre y expresivo. Ah\u00ed rescata un g\u00e9nero viejo: los coros religiosos afroamericanos. Y es con esta influencia que nos dio lo que es un gran regalo para los amantes del jazz: \u201cMy Favorite Things\u201d.&nbsp; Una vez publicado ese disco, Coltrane no par\u00f3. Cre\u00f3 nuevas y m\u00e1s complejas piezas, siempre feliz, pero nunca satisfecho, con lo realizado. El p\u00fablico se volv\u00eda loco, llegando a gritar gracias a la fuerza del sentimiento. Pronto el hombre que hab\u00eda pasado diez a\u00f1os imitando y asimilando era el que impon\u00eda las tendencias, pero Coltrane segu\u00eda estudiando y estudiando hasta que un d\u00eda de 1967 exhal\u00f3 su \u00faltimo aliento, v\u00edctima del c\u00e1ncer de h\u00edgado, a los cuarenta a\u00f1os de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>El jazz siempre ha sido una celebraci\u00f3n de la individualidad. Esta se ve en la voz del m\u00fasico. \u00bfQu\u00e9 es esa voz? No hay forma de describirlo, solo es algo que es. Es algo profundo en la naturaleza del m\u00fasico, su psicolog\u00eda e inconsciente. Se ve en su rito, su estilo y fraseos. Cualquiera puede tomar un instrumento y tocarlo: felicidades, solo ha hecho ruido. Hacer m\u00fasica es hablar un lenguaje, con sus convenciones y vocabulario. Esto crea una paradoja, porque entonces las personas que recordamos por su individualidad, pasan a\u00f1os de largo aprendizaje y gen\u00e9rico hablar. En Coltrane vemos diez a\u00f1os de estudiar y aprender, seguidos de diez a\u00f1os de una explosi\u00f3n creativa que solo la muerte pudo detener.<\/p>\n\n\n\n<p>Al dedicar tantos a\u00f1os a aprender la estructura, la t\u00e9cnica y estudiando otros estilos y g\u00e9neros, Coltrane no hablaba solo jazz, sino que sab\u00eda de m\u00fasica cl\u00e1sica, religiosa, entre muchas otras, cada una dando elementos a un vocabulario mucho m\u00e1s complejo que los m\u00fasicos m\u00e1s j\u00f3venes que lo desestimaron por no tener voz propia. Con paciencia internalizo todos estos lenguajes al grado de que, cuando empez\u00f3 a hablar, nadie pod\u00eda ignorarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que el mayor impedimento para el esp\u00edritu creativo es su impaciencia, el deseo inevitable de apresurar el proceso y ser la sensaci\u00f3n. En esos momentos no dominas lo b\u00e1sico, no tienes el vocabulario propio de tu arte. Esa falsa creatividad es, o la imitaci\u00f3n de alguien, o balbuceos personales que no expresan nada. Suena tan obvio, pero vale la pena decirlo: ni todo el talento del mundo te puede salvar si no tienes idea de lo que est\u00e1s haciendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mozart, de virtuoso a maestro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si a Coltrane le tom\u00f3 a\u00f1os encontrar su voz, Wolfgang Amadeus Mozart mostr\u00f3 su talento desde una edad particularmente temprana, volvi\u00e9ndose la bandera de la idea del ni\u00f1o prodigio y el genio inexplicable. Como un desastre natural, un fen\u00f3meno de la naturaleza, parece ser algo que meramente es. Pero la verdad es que su genio y creatividad son cosas que podemos explicar sin restar en lo m\u00e1s m\u00ednimo a los grandes logros del artista.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que naci\u00f3, Mozart estuvo rodeado de m\u00fasica. Su padre era un maestro de m\u00fasica y sus estudiantes entraban y sal\u00edan de la residencia Mozart. Su hermana mayor, Mar\u00eda Anna, tocaba a todas horas los ejercicios que su padre le dejaba y el peque\u00f1o Mozart tarareaba las melod\u00edas, domin\u00e1ndolas tanto a estas como al ritmo ya a los tres a\u00f1os. Su padre, encantado, decide intentar ense\u00f1arle a tocar el piano a los cuatro a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El peque\u00f1o mostr\u00f3 una capacidad de absorberse en las clases y con una gran concentraci\u00f3n, gran ayuda en el aprender de su arte. A los cinco a\u00f1os, cometiendo un robo contra su hermana, tom\u00f3 un ejercicio complicado que su padre hab\u00eda dejado y lo aprendi\u00f3 en menos de una hora. A los seis a\u00f1os, su padre se dio cuenta de que sus peque\u00f1os pod\u00edan ser un gran apoyo financiero a la familia. As\u00ed que tomo a sus hijos, visti\u00f3 a Mar\u00eda Anna como princesa y a Amadeus como ministro de la corte y los llevo a Viena a tocar ante los emperadores, que quedaron encantados con la presentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed viajaron a Par\u00eds por meses, y visitaron Londres. Mientras viajaban, se les invitaba a paseos y veladas, pero Wolfgang evad\u00eda estos eventos para poder estar con los compositores adultos de las cortes que visitaban. En Londres, Wolfgang rechazo invitaci\u00f3n tras invitaci\u00f3n para poder darle clases de composici\u00f3n a Johann Christian Bach, hijo de Johann Sebasti\u00e1n Bach, aprovechando la oportunidad para aprender sobre c\u00f3mo compon\u00eda Bach padre. En 1766, los Mozart fueron golpeados por lo que fue casi una tragedia en su viaje de regreso a casa, Wolfgang enfermo y estuvo a punto de morir. Cuando se recuper\u00f3, presagi\u00f3 que morir\u00eda joven y se vio envuelto en una gran melancol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1770, su padre y \u00e9l hacen un recorrido por Italia para buscar trabajo. Y si bien fascin\u00f3 con el viaje, no encontr\u00f3 trabajo y en 1773 regres\u00f3 a Salzburgo para trabajar para el arzobispo. El dinero era bueno, los t\u00e9rminos aceptables, pero Mozart fue miserable. Hab\u00eda pasado su infancia recorriendo Europa, conociendo y aprendiendo el idioma secreto de los m\u00fasicos de todo un continente, para volver a una ciudad sin tradici\u00f3n musical o teatral. Intent\u00f3 componer a su estilo, un estilo dominado por sentimientos fuertes y pasiones diversas, solo para ser obligado a componer las piezas que eran la moda, mon\u00f3tonas, aburridas. Pronto ya no compon\u00eda ni tocaba.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1781, Mozart acompa\u00f1a a su patr\u00f3n a Viena. Ah\u00ed se prendi\u00f3 en \u00e9l una flama. Volviendo a ver a grandes artistas y m\u00fasicos competir, su coraz\u00f3n supo lo que ten\u00eda que hacer y exigi\u00f3 ser despedido. Ya sab\u00eda todo lo que ten\u00eda que saber sobre las normas musicales y su lenguaje, ahora era momento de romperlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El concierto para piano y la sinfon\u00eda eran para esa \u00e9poca g\u00e9neros fr\u00edvolos y ligeros, caracterizados por movimientos simples y cortos, con orquestas peque\u00f1as y un dominio de la melod\u00eda que apagaba el resto de la m\u00fasica. Esta situaci\u00f3n era inaceptable para Mozart.<\/p>\n\n\n\n<p>Mozart compuso para orquestas mucho m\u00e1s grandes, buscando la potencia del sonido y expandiendo su duraci\u00f3n haciendo imposible que la audiencia no le pusiera atenci\u00f3n. Generalmente, sus movimientos iniciales establec\u00edan un \u00e1nimo puesto a presi\u00f3n, que se desenvolv\u00edan a lo largo de la pieza, para ser resueltos de manera dram\u00e1tica en un final que dejaba a las audiencias hechizadas. Pronto Mozart era la persona definiendo el lenguaje normativo de la m\u00fasica europea y todos los compositores se vieron obligados a hablar esta nueva lengua so pena de caer en la irrelevancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Su dominio del lenguaje normativo musical le permiti\u00f3 salir de su arte y entrar a la \u00f3pera con la obra de Don Giovanni. Ah\u00ed tambi\u00e9n comprend\u00eda el lenguaje normativo de la \u00f3pera, sus f\u00f3rmulas y elementos est\u00e1ticos. Y de nuevo, el dominio de Mozart del lenguaje le permiti\u00f3 crear una pieza continua, basada en ritmos musicales acelerados y el uso de invenciones nuevas de la m\u00fasica como los motivos (conjunto de notas que representan una idea o personaje) y contrapuntos musicales. Su conocimiento fue tal que la noche previa al estreno de Don Giovanni, Mozart hab\u00eda estado bebiendo con sus amigos y, al recordar que faltaba toda la obertura, sali\u00f3 corriendo ebrio a su casa y compuso en una noche una de las m\u00e1s grandes piezas de la m\u00fasica cl\u00e1sica.<\/p>\n\n\n\n<p>Mozart contin\u00fao empujando el lenguaje musical, recibiendo las nuevas normas que sus transgresiones hab\u00edan creado y rompi\u00e9ndolas una y otra vez, hasta su inoportuna muerte en 1791.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reflexiones menores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es claro que el lenguaje normativo existe en la m\u00fasica, el derecho y todas las \u00e1reas de la cultura. Y es claro que el dominio de este lenguaje es clave para poder dominar la actividad. Por esto, el manejo de un lenguaje normativo contribuye a explicar los fen\u00f3menos propios de un \u00e1rea de manera apropiada. Este lenguaje se encuentra en perpetua expansi\u00f3n y apertura gracias a los constantes avances que presenta su \u00e1rea, particularmente en los campos de las artes. Lo mismo no puede decirse del lenguaje normativo jur\u00eddico, que ha evolucionado hacia ser m\u00e1s herm\u00e9tico y cerrado.<\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje normativo jur\u00eddico se ha especializado porque los abogados, operadores primeros del sistema, hemos cambiado no s\u00f3lo en c\u00f3mo nos relacionamos con la profesi\u00f3n, sino por el c\u00f3mo nos relacionamos con la gente fuera del circuito cerrado que ocupamos. Si bien la profesi\u00f3n siempre ha tenido un elemento elitista debido a la educaci\u00f3n necesaria para poder aspirar a ejercerla, el acceso de la poblaci\u00f3n general a la educaci\u00f3n y el manejo cada vez mejor del lenguaje han llevado al abogado a crear su versi\u00f3n bizantina de un lenguaje con la finalidad de impedir el uso del Derecho por el resto de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra profesi\u00f3n requiere de cierta magia para poder funcionar. Pero nuestra era ya no es una \u00e9poca de magia, as\u00ed que hemos tenido que crear humo con la \u00fanica herramienta que nos queda, el lenguaje. Esta herramienta no s\u00f3lo nos permite separar al gremio de la masa, sino que dentro del gremio permite que los juristas y abogados de sill\u00f3n puedan marcarse a s\u00ed mismos como separados y superiores a los abogados trabajadores. As\u00ed, nuestro lenguaje profesional no es m\u00e1s que una manera de justificar nuestras cuentas.<\/p>\n\n\n\n<p>No as\u00ed las artes. Estas tienen su idioma y sus ociosos agremiados, pero la innovaci\u00f3n constante de sus miembros contin\u00faa empujando su lenguaje a nuevos espacios. Los m\u00fasicos tienen razones para querer producir m\u00fasica m\u00e1s all\u00e1 de la m\u00fasica misma, particularmente el dinero y la gloria, de igual manera que los abogados llenamos nuestras filas con los idealistas y verdaderos creyentes en la belleza y capacidad de la profesi\u00f3n. Pero las artes tienen espacio para los dos, los pragm\u00e1ticos que s\u00f3lo buscan un ingreso, y los so\u00f1adores que realmente sienten un fuego dentro de ellos. Pero la estructura informal del sistema jur\u00eddico conduce a la gran mayor\u00eda de los abogados a volverse en mercenarios judiciales, con los pocos idealistas siendo ya sea relegados o bendecidos con el dinero de gente con creencias similares.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie puede negar que la profesi\u00f3n jur\u00eddica requiera un gran lenguaje normativo para poder operar, y que el manejar este lenguaje es importante para poder ejercer el derecho, pero debemos preguntarnos si esta exigencia informal del manejo del lenguaje existe en beneficio del Derecho como herramienta humana, o de los abogados como gremio. Los abogados y nuestra familia gremial (jueces, fiscales, juristas, entre otros) hemos comunicado el sistema con nuestras palabras y, al hacer esto, le hemos dado forma y contenido. As\u00ed, el gremio est\u00e1 por encima del Derecho y se apropia de este para un uso y abuso personal que el oscurantismo en el lenguaje solapa. Esto da\u00f1a no s\u00f3lo a la reputaci\u00f3n del gremio, sino a los principios que han regido a la idea de lo que el Derecho es, una herramienta para dar soluci\u00f3n a los problemas propios de la condici\u00f3n humana. Seamos guardianes de esa idea, o meros mercenarios en busca del mejor postor, tenemos que preguntarnos si nosotros trabajamos para el Derecho, o si lo hemos sometido y ahora, el Derecho trabaja para nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ser\u00e9 honesto: cuando me dijeron que hab\u00eda que escribir un ensayo sobre el lenguaje normativo en la m\u00fasica, me dio un gran deseo por hablar del cl\u00e1sico inmemorial \u201cPayaso de Rodeo\u201d con sus reglas no escritas de movimiento, expresi\u00f3n y desesperaci\u00f3n, y llamarlo un d\u00eda de trabajo duro. 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